El valor de la Atención en el aprendizaje (y juegos que la entrenan… sin que se den cuenta!)
Hola! :)
Hoy te traigo un tema que aparece una y otra vez en consultorio, en charlas con mamás y en reuniones escolares: la ATENCIÓN. Esa gran palabra que a veces se nos escapa entre pendientes, notificaciones, estímulos y niños que parecen tener un radar especial para distraerse justo cuando necesitamos que se concentren unos minutos más.
La verdad es que prestar atención no es algo “natural” ni automático. Es una función cognitiva compleja, que se construye con el tiempo, que madura por etapas y que se fortalece con experiencias cotidianas… no con ejercicios rígidos o interminables. Y eso es una noticia maravillosa, porque significa que se puede entrenar. Con juego, con presencia, con humor. Sin presión.
Cuando hablamos de atención, hablamos de un proceso que nos permite seleccionar lo importante, ignorar lo que no suma y sostener el foco lo suficiente como para aprender. Un peque que puede atender mejor, aprende mejor. Pero también disfruta más, se frustra menos y siente que “puede”, que es una base fundamental para la motivación.
La atención no es solo “sentarse quieto”. Implica regular impulsos, planificar qué hacer primero, sostener la escucha, hacer foco en una consigna, cambiar de tarea sin enojarse… es un combo precioso, que crece con paciencia y con la oportunidad de practicarlo en situaciones reales, significativas y lúdicas.
Y acá viene lo interesante: los mejores entrenadores de la atención son los juegos. No las fichas, no las hojas interminables, no el “sentate y concentrate”, sino el juego que invita a pensar, anticipar, esperar, recordar, elegir, inhibir y sostener el foco sin que el peque se dé cuenta. Porque cuando hay placer, el cerebro aprende más y mejor.
Te comparto algunos juegos simples, ideales para casa, que fortalecen distintas formas de atención sin necesidad de explicar nada demasiado técnico:
🔹 “Semáforo rojo / verde”
Un clásico que entrena inhibición y control impulsivo. Cuando decís “verde”, se mueven; cuando decís “rojo”, frenan. Podés sumar retos: caminar hacia atrás, saltar, hacerlo en silencio.
🔹 “Encuentro de tesoros”
Elegís 5 objetos pequeños de la casa, los escondés y das pistas simples. Trabaja atención sostenida, memoria de trabajo y búsqueda visual.
🔹 “Juego del espía”
Mirá alrededor y hacé preguntas del tipo “¿qué objeto rojo había sobre la mesa?”, “¿qué cambió en el living?”. Entrena observación, discriminación visual y atención selectiva.
🔹 “Secuencias locas”
Vos decís tres acciones: “tocar la nariz, girar, dar un salto”. Ellos las hacen en orden. Después agregás más. Favorece memoria de trabajo y planificación.
🔹 “Canciones de repetir”
Elegí canciones repetitivas o inventá rimas cortas. Ellos completan palabras, anticipan versos o repiten secuencias. Refuerza atención auditiva y ritmo interno.
🔹 “CogniJuegos”
Los más elegidos son el Tetris Balancín, Memo Montessori, TEC y GirARTE. Juegos de mesa para compartir en familia, divertirse, estimular habilidades cognitivas y aprender jugando. Descubrilos en cognijuegos.com.ar
Cuando pensás la atención como un músculo, el juego pasa a ser el gimnasio más amable del mundo. Sin gritos, sin presión, sin exigencias desmedidas. Solo conexión, mirada atenta y la intención de acompañar un proceso que lleva tiempo.
Y recordar esto también nos calma a nosotras: la atención madura, no se fuerza. Y cada peque tiene su propio ritmo; lo valioso es que aprendas a acompañarlo.
Si sentís que tu peque se distrae “más de lo normal”, o que le cuesta sostener tareas cotidianas, no estás sola. Hay señales que vale la pena mirar y formas amorosas de acompañarlo sin convertir la casa en un aula rígida.
✨ Contame:
¿Qué juego de estos te dieron ganas de probar primero?
Te leo en comentarios. Nos inspiramos entre todas 💜
Sigamos aprendiendo juntas!
Vale 💜
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